1er. Capítulo: construye tu autoestima
-Deja de criticarte y empieza a apreciarte a ti mismo
Se consciente de cuando te comportas de manera autocrítica. Cuando te dices "no tengo remedio, no puedo, soy estúpido/a, si hubiera hecho...." Cuando te oigas decir algo así, debes gritar: ¡para!, ¡basta! Y empezar a decir "Me gusta de mí...." (mi afabilidad con mis amigos, mi paciencia, mi valor, mi sentido del humor, etc). Concéntrate siempre en lo bueno que haces y no en lo que has hecho mal. Por momentos busca apoyo en alguien cercano que sea amables, cercano, comprensivo, te dará estima y confianza. ¡Aprovéchalo!
-Aceptarse ayuda a hacer cambios
Es más facil realizar cambios si te aceptas y te quieres. Si de entrada te aceptas tal y como eres aceptando tus debilidades, te ayudará a conseguir tus objetivos. Te sirve para conseguir objetivos con nuestro aspecto físico, a nivel familiar, en el ámbito laboral, etc.
-Empieza a aprobarte
Lo más facil del mundo es desaprobarse. Pero es que cuando te apruebas haces más cosas y con más rapidez. Y algo importante: a veces tenemos en frente a alguien con expresión seria, a través de la cual deducimos que está en desaprobación con nosotros. Pues bien, el pensamiento que nos ayudaría en ese momento sería: ¡piensa simplemente que la persona cuya aprobación estás tratando de conseguir, está por su parte, intentando ser aprobada también por tí! Simplemente, ¡cálmate y apruébate!, eso puede ayudar a interpretar de otra manera esas expresiones.
Aprobarse siempre en todas las circunstancias, pues tú eres la persona más importante de tu vida. También cuando quieras que las circunstancias sean diferentes. Hazlo "especialmente" cuando pienses que otra persona no lo hará. También cuando se cometa un fallo. Porque eso ayudará a corregirlo más facilmente.
Te resultará sorprendente ver que cuanto más te apruebes, ¡más te aprobarán los demás!
-Date permiso para avanzar
Eso incluye todas las veces que nos quedamos rezagados por pensar que no contamos con la aprobación de otra persona, o de nosotros mismos. ¿Hay algo que te gustaría hacer en tu vida y lo estás retrasando? ¡Date el permiso para ir adelante!
-Deja de preocuparte
Todos sabemos que preocupándonos no conseguimos mejorar nada y posiblemente nos sentimos peor por ello. Prueba a sumar todo el tiempo que pasas preocupándote a lo largo del día, y date cuenta de que no has conseguido nada durante ese tiempo que te has preocupado. Si te es imposible evitarlo, aplaza las preocupaciones a un momento del día en concreto, por ejemplo, de 6.30 a 7 de la tarde, y el resto del día dedícalo a actuar. Te darás cuenta que llegada esa hora te resultará menos atractivo ponerte a preocuparte y pensarás: ¡a medida que dejo de preocuparme tengo más tiempo y energía!
Deja de culparte
Mientras te culpas, vuelves al pasado. Libérate de esas reflexiones, déjalas ir y elige la serenidad.
-Escúchate, tú sabes lo que es más provechoso para tí
Concéntrate en aquello que es importante para tí. Cuando te dejas llevar por tu intuición las cosas suceden con facilidad y sin esfuerzo.
-Mereces ser felíz
No estás aquí para sufrir, pero a veces ser feliz parece demasiado bonito para ser verdad. Es importante darse cuenta de que el estado natural debe ser el estar alegre, no el ser infeliz. Puedes elegir el estado de ánimo y darte cuenta de porqué te sientes así. Nadie puede asumir la felicidad de los demás, ni la nuestra a largo plazo. Pero podemos decirnos a nosotros mismos, ¿qué puedo hacer que sea bueno y alegre para mí? Si haces lo que es bueno para tí, los demás se benefician.
-Decide tratarte bien
Trátate tan bien como tratarías a tu mejor amigo. A veces somos los que peor nos tratamos a nosotros mismos.
Ejercicios prácticos
Tratarse bien:
1) Coge papel y lapiz. Haz una lista de seis cosas que te hacen sentir bien: pasear junto al río, darse un baño de esencias, hablar con un amigo, escuchar música, leer, etc. Haz que una de esas tareas puedas realizarla en las próximas 24 horas.
Deshacerse de la preocupación
2) Durante diez minutos aleja de tí todo tipo de pensamientos, intenta solo concentrarte en tu bienestar. Después de eso, imagínate que cojes una cajita y metes ahí todas tus preocupaciones, la cierras y decides hacerla desaparecer. Hay que concentrarse en el ejercicio.
Escúchate
3) Date cuenta durante el día, de las cosas que te dices a tí mismo o que te das cuenta de que son importantes para tí. Plantéate que puedes hacerlas y elije hacer una de ellas. Puede que no consigas ahora hacer el viaje de tus sueños, pero puede que sí que consigas irte una hora a un parque o empezar a planear ese viaje de tus sueños.
Aprobarse
4) Describe en un papel una situación que podrías modificar sustancialmente en el caso de que te aprobaras, como una entrevista, una cita, una conversación conflictiva, una comparación desfavorable respecto a otros.... Responde: ¿cómo mejoraría esa situación si añadieras más auto-aprobación?
Date permiso
5) Escribe en un papel una cosa que quieras hacer en tu vida y que frenas por no darte permiso. Descríbela y ahora ¡¡Decide darte ese permiso!!! ¿¿Qué piensas hacer ahora????
No hay comentarios:
Publicar un comentario