martes, 26 de octubre de 2010

COMO SALIR DE TU ZONA DE CONFORT


Como ampliar tu Zona de confort

Como ampliar tu Zona de confort

¿Recuerdas como te sentiste el primer día de cole, cuando saliste del ambiente cálido de tu familia para adentrarte en un edificio extraño lleno de niños llorando?
Esto es lo que se siente al salir de tu zona de confort.


1. Zona de confort

La zona de confort es un espacio mental en que se encuentra todo aquello que te resulte cómodo experimentar o hacer. Es la zona verde en la imagen. Imagina una situación en que te sientas 100% a gusto. Todo tu cuerpo está relajado, puedes ser tu mismo/a sin complejos, estás en un ambiente familiar que puedes controlar, sin riegos, sin que nada te moleste. Esta situación está dentro de tu zona de confort.
Tu zona de confort depende de tu rutina y tus hábitos. Es un buen “lugar” para pasar la mayor parte de tu tiempo ya que ahí te sientes cómodo y seguro. Sin embargo si no sales de tu zona de confort tu vida no experimentará ningún cambio, no se dará eso que llamamos crecimiento o superación personal que tiene lugar en la siguiente zona, la zona de crecimiento.

2. Zona de crecimiento

La zona amarilla de la imagen es tu zona de crecimiento.
Cuando estás en esta zona te sientes incómodo/a y las situaciones a las que te enfrentas te producen ansiedad moderada. ¿Sabes de que hablo? ¿Has estado alguna vez en un sitio en que te sentías como en otro planeta?
Eso me hace pensar en la primera vez que estuve en un aeropuerto. Fue escalofriante para mi entrar en ese sitio inmenso lleno de maquinas extrañas en que tenias que facturar, pasar por escáneres, pasar por un tubo que te lleva a un autobús y subir al avión. Mi cuerpo temblaba de emoción.

3. Zona de peligro

La zona roja es la zona de peligro. ¡No te recomiendo llegar hasta ahí!
Imagina algo que te pondría en modo paranoico. Te levantas por la mañana y te encuentras en medio del desierto rodeado de gente que te está apuntando con lanzas. No es una buena forma de empezar el día. icon wink Como ampliar tu Zona de confort
La zona roja debe evitarse siempre que se pueda ya que está demasiado por encima de nuestras capacidades. Cuando salgas de la zona de peligro y vuelvas a la zona de crecimiento o confort, te vas a sentir agotado y sin fuerzas para hacer nada.

Salir de tu zona de confort

Con el tiempo tu zona de confort crece de forma natural. Piensa en todas las cosas que te atemorizaban cuando tenias 10 años que ahora no te suponen ningún esfuerzo.
Todos hemos salido de nuestra zona de confort alguna vez porque queríamos conseguir algo que estaba fuera de nuestra zona verde. Por desgracia cuando somos adultos tendemos a mantenernos lo máximo posible dentro de nuestra zona de confort. Esto hace tu vida más aburrida y daña tu autoestima.
Las zonas de confort varían mucho entre personas e incluso pueden ser opuestas. Para una persona hacer ejercicio puede ser una tortura mientras que para otra no hacerlo es lo que le resulta perturbador.

La mejor forma de expandir tu zona de confort
Haz una lista de todas las cosas que hace tiempo que has querido hacer, pero por un motivo o por otro aún no te has atrevido a hacer. Todo vale, desde conocer a tu actor favorito hasta viajar a un país africano.
Después de esto escoge tu preferida de la lista y haz una lista de ideas para salir de tu zona de confort.

Ideas rápidas para salir de tu zona de confort
Habla con un desconocido, deja de fumar, túmbate en el suelo en un sitio público (cortesía de Tim Ferris), cambia tu dieta, haz una lista de 5 motivos por los que te quieres a ti mismo/a, pide una cita a alguien, hablar en público, leer en lugar de mirar la TV, añade la tuya.
Un ejemplo (del artículo “Cómo entrenar tu disciplina”), sobre como salir de tu zona de confort en tus relaciones personales:
  • Preguntar algo a un desconocido
  • Conocer a alguien del sexo opuesto
  • Hablar ante un grupo de personas
  • Hablar abiertamente sobre tus emociones
  • Hablar con una persona famosa

Un ejemplo personal
Un ejercicio que he usado últimamente para salir de mi zona de confort ha sido vestir ropa de me hacía sentir un poco incómodo por lo que otras personas pudieran pensar de mi.
Con esto he conseguido dejar de ser perfeccionista a la hora de vestir y ahora no me preocupa lo que piensen de mi. Mi zona de confort respecto a mi forma de vestir ha crecido (aunque esto no significa que a partir de ahora vaya a vestir mal icon smile Como ampliar tu Zona de confort

anónimo

miércoles, 20 de octubre de 2010

REGALO PARA IMPACTO II de Emmanuel Guerra Yáñez

Se oían susurros. Los pasos eran casi imperceptibles. Y el olor era de buganvillas recién cortadas. Las risas eran entrecortadas y las miradas complices, llenas de emoción, como si aquellos ángeles improvisados ya supieran lo que allí iba a suceder.
En la habitación contigua, gente maravillosa, ajena al revoleteo de magos sin disfraz, gritaba, cantaba, bailaba y lloraba con el sentimiento transparente. Los vivos son personas imperfectas que hacen esas cosas cuando se reúnen entre ellos y se dejan sentir. Son extraños.
Al sonar aquella melodía, aquel ángel no pudo evitar que corrieran por sus mejillas perlas saladas, de alegría, de recuerdo...y deseó volar. Sin pensar se dirigió a aquella puerta y pegó su oído. Cerró los ojos, y sin darse cuenta, voló con cada uno de ellos. No conocía sus miradas, pero ya veía su grandeza. No los había tocado nunca, pero ya sentía sus abrazos. No los había oído, pero seguro eran de dulce espíritu.
Se transportó a aquel sábado noche de su vida para recordar...y les dio, sin que ellos lo supieran, todo su amor en forma de manzanas de cupido. Ellos lo sentirían casi sin percibir su presencia.
El regalo no pudo esperar más y aquellos diez minutos fueron MAGIA. La que ellos merecían. Ángeles vestidos de negro de un lado para otro, creando.
Las luces se apagaron. La energía de unas simples velas blancas iluminaron la estancia. Las sombras se volvieron espejos de ellos mismos. Y nosotros allí, en frente, en silencio. Sentir que habían decidido creer en "confía en el proceso" de forma incondicional los hacía aún más vulnerables.
"Abran los ojos", se escuchó. Nunca unas caras de sopresa hicieron que mi corazón latiera tan rápido. No había más velas, había corazones llenos de luz. Ellos eran el brillo y los ángeles desaparecían...como los viejos trucos de magia, en los que el espectador se convierte en protagonista. Caras de niños pequeños, de ilusión, de incredulidad, de inocencia...
Ahora, transcurridos unos días...me doy cuenta que eso es "Impacto"...hacer cosas para los demás sin esperar nada a cambio...no hay mejor regalo que las sonrisas, las caras de estupefacción, las lágrimas de emoción de las personas que tenemos a nuestro alrededor, o de las que no conocemos y ni siquiera saben nuestros nombres.
Gracias por haber conseguido que me sintiera ángel por unos instantes, por compartir conmigo lo que sois, por dejarme volar una vez más.
Yo ya os quiero.
4
______________________________________________________________________
Esto se me ocurrió pensando en vosotros y en la noche de la cena. Es un pequeño regalo que os quiero hacer, es vuestro. Cris me ha dado tu correo para que tú puedas pasarlo a todas las personas que inspiraron este minirelato: Impacto II.
Un abrazo grande.
Emmanuel

"Ce sont toujours les aventuriers qui font de grandes choses , et non pas les souverains des grands empires". Montesquieu