Como ampliar tu Zona de confort
¿Recuerdas como te sentiste el primer día de cole, cuando saliste del ambiente cálido de tu familia para adentrarte en un edificio extraño lleno de niños llorando?
Esto es lo que se siente al salir de tu zona de confort.
1. Zona de confort
La zona de confort es un espacio mental en que se encuentra todo aquello que te resulte cómodo experimentar o hacer. Es la zona verde en la imagen. Imagina una situación en que te sientas 100% a gusto. Todo tu cuerpo está relajado, puedes ser tu mismo/a sin complejos, estás en un ambiente familiar que puedes controlar, sin riegos, sin que nada te moleste. Esta situación está dentro de tu zona de confort.
Tu zona de confort depende de tu rutina y tus hábitos. Es un buen “lugar” para pasar la mayor parte de tu tiempo ya que ahí te sientes cómodo y seguro. Sin embargo si no sales de tu zona de confort tu vida no experimentará ningún cambio, no se dará eso que llamamos crecimiento o superación personal que tiene lugar en la siguiente zona, la zona de crecimiento.
2. Zona de crecimiento
La zona amarilla de la imagen es tu zona de crecimiento.
Cuando estás en esta zona te sientes incómodo/a y las situaciones a las que te enfrentas te producen ansiedad moderada. ¿Sabes de que hablo? ¿Has estado alguna vez en un sitio en que te sentías como en otro planeta?
Eso me hace pensar en la primera vez que estuve en un aeropuerto. Fue escalofriante para mi entrar en ese sitio inmenso lleno de maquinas extrañas en que tenias que facturar, pasar por escáneres, pasar por un tubo que te lleva a un autobús y subir al avión. Mi cuerpo temblaba de emoción.
3. Zona de peligro
La zona roja es la zona de peligro. ¡No te recomiendo llegar hasta ahí!
Imagina algo que te pondría en modo paranoico. Te levantas por la mañana y te encuentras en medio del desierto rodeado de gente que te está apuntando con lanzas. No es una buena forma de empezar el día. 
La zona roja debe evitarse siempre que se pueda ya que está demasiado por encima de nuestras capacidades. Cuando salgas de la zona de peligro y vuelvas a la zona de crecimiento o confort, te vas a sentir agotado y sin fuerzas para hacer nada.
Salir de tu zona de confort
Con el tiempo tu zona de confort crece de forma natural. Piensa en todas las cosas que te atemorizaban cuando tenias 10 años que ahora no te suponen ningún esfuerzo.
Todos hemos salido de nuestra zona de confort alguna vez porque queríamos conseguir algo que estaba fuera de nuestra zona verde. Por desgracia cuando somos adultos tendemos a mantenernos lo máximo posible dentro de nuestra zona de confort. Esto hace tu vida más aburrida y daña tu autoestima.
Las zonas de confort varían mucho entre personas e incluso pueden ser opuestas. Para una persona hacer ejercicio puede ser una tortura mientras que para otra no hacerlo es lo que le resulta perturbador.
La mejor forma de expandir tu zona de confort
Haz una lista de todas las cosas que hace tiempo que has querido hacer, pero por un motivo o por otro aún no te has atrevido a hacer. Todo vale, desde conocer a tu actor favorito hasta viajar a un país africano.
Después de esto escoge tu preferida de la lista y haz una lista de ideas para salir de tu zona de confort.
Ideas rápidas para salir de tu zona de confort
Habla con un desconocido, deja de fumar, túmbate en el suelo en un sitio público (cortesía de Tim Ferris), cambia tu dieta, haz una lista de 5 motivos por los que te quieres a ti mismo/a, pide una cita a alguien, hablar en público, leer en lugar de mirar la TV, añade la tuya.
Un ejemplo (del artículo “Cómo entrenar tu disciplina”), sobre como salir de tu zona de confort en tus relaciones personales:
- Preguntar algo a un desconocido
- Conocer a alguien del sexo opuesto
- Hablar ante un grupo de personas
- Hablar abiertamente sobre tus emociones
- Hablar con una persona famosa
Un ejemplo personal
Un ejercicio que he usado últimamente para salir de mi zona de confort ha sido vestir ropa de me hacía sentir un poco incómodo por lo que otras personas pudieran pensar de mi.
Con esto he conseguido dejar de ser perfeccionista a la hora de vestir y ahora no me preocupa lo que piensen de mi. Mi zona de confort respecto a mi forma de vestir ha crecido (aunque esto no significa que a partir de ahora vaya a vestir mal 
anónimo